(662) 213 6926 / (044) 6622 00 00 72 dirección@urbecapital.com.mx

BEBIDAS DEPORTIVAS VS AGUA: LAS DIFERENCIAS

BEBIDAS DEPORTIVAS VS AGUA: LAS DIFERENCIAS

La actividad física, aumenta la temperatura corporal y por eso nuestro cuerpo responde con transpiración, para lograr acercarla a los 37º de equilibrio. Básicamente, a mayor temperatura ambiental y/o humedad, más será el aumento y por ende mayor será la transpiración. Cada persona tiene una cantidad definida de glándulas sudorípiras, entre 2 y 4 millones y cuanto más glándulas tenemos mayor es la cantidad de transpiración que podemos generar.

Al transpirar, pierdes líquido y electrolitos. La composición química de la transpiración varía entre cada persona. Sin embargo, digamos que la transpiración contiene agua y minerales. En promedio, la composición mineral es: Sodio (0,9 gramos/litro); Potasio (0,2 g/l); Calcio (0,015 g/l); Magnesio (0,0013 g/l); Lactato;  Urea

Por ello, cuando corres necesitas reponer el agua y minerales que pierdes. ¿Alcanza con consumir agua? El agua que se suele consumir tiene el carácter “mineral” porque además de H2o, también tiene minerales como el sodio y el potasio. Sin embargo, el agua mineral suele tener el carácter de solución hipotónica.

¿Qué significa que sea hipotónica?

Una bebida deportiva hipotónica es aquella que contiene una concentración de sodio y carbohidratos inferior a la del cuerpo humano. Contiene generalmente menos de 4g de carbohidratos  por cada 100 ml y tiene una menor cantidad de sales.

Básicamente, la cantidad de sales minerales que contiene el agua puede no alcanzar para reponer las que se pierden. Además, para absorber el agua correctamente, nuestro intestino donde la mayoría del agua y nutrientes son absorbidos, necesita de otras sustancias, como  glucosa, sodio y en menor medida de minerales como el potasio, calcio y magnesio.

Si pasamos horas corriendo y bebiendo agua únicamente, sin incluir glucosa y/o sodio, el agua no será absorbida adecuadamente, lo que dificultará la adecuada hidratación. Para entender un poco más estos conceptos, utilizaremos un simple ejemplo: la mayoría de las personas saben que en caso de estar naufrago en el mar, nunca se debe beber el agua salada de mar.

El exceso del consumo de agua salada, genera el efecto contrario que una persona busca al beber líquido, te deshidrata en vez de hidratarte, ya que produce un exceso de sales en sangre y la posterior salida de agua de tus células.

Si mientras corres, consumes grandes cantidades de agua, (con bajas concentraciones de sales) se producirá el efecto contrario a cuando bebes agua de mar: tus células captarán el agua, se llenarán e hincharán y comenzarás a correr el riesgo de sufrir hiponatremia y morir.

En carreras o entrenamientos largos, consumir agua en forma exagerada junto con una transpiración constante, aumentará las chances de sufrir hiponatremia, ya que será probable que la concentración de sodio caiga a un nivel anormalmente bajo. Por ello, el agua mineral no resulta suficiente en entrenamientos o carreras largas y/o con condiciones climáticas extremas.

Las bebidas deportivas que un corredor consume, son soluciones, compuestas por principalmente por agua, electrolitos (sales) y carbohidratos. Debido a su composición, tienden a ser más recomendables a la hora de hidratarte en carreras o entrenamientos de larga duración e intensidad.

Para la mayoría de los corredores, el consumo de bebidas deportivas en entrenamientos de una duración inferior a los 90 minutos es innecesario, ya que en ese tiempo no suelen agotarse las reservas de glucógeno existentes en nuestro cuerpo. A la vez, si llevas una buena hidratación diaria, tus entrenamientos son de una duración inferior a los 60 minutos, y no estás corriendo a temperaturas exageradamente elevadas, la deshidratación tampoco debería ser un problema para ti (aquí el agua puede ser una buena opción).

Si bien durante determinados entrenamientos pueden ser útiles para vencer la fatiga y la deshidratación, abusar de las bebidas deportivas y consumirlas en todos los entrenamientos, únicamente produce un consumo exagerado de hidratos de carbono y calorías.

¿Quién gana?

Pues ninguno de los dos, ambas son herramientas válidas y cada una de ellas tendrá un lugar dentro de la hidratación de un runner. Por último, es importante resaltar que no necesitas salir a comprar bebidas deportivas comerciales. Puedes hacer las tuyas en tu casa, a muy bajo costo y de forma muy fácil.

Fuente: RunFitners

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *