Semana del agua. Diez cosas sobre el oro azul.

El agua es vida, cuidarla y racionar su consumo es de todos. Imagen: Pexels. Semana del agua. Diez cosas sobre el oro azul que no sabes.   Cantidad total de agua dulce en la superficie de la Tierra: 35 millones de Km3. Aunque menos del 1% está disponible para el consumo humano. El resto está congelada en los polos y glaciares o en acuíferos subterráneos. Las estimaciones apuntan que al año se consume el 54% del agua dulce disponible. Por otro lado, la Unesco prevé que en el mundo habrá unos 12.000 millones de habitantes a mediados de este siglo, con lo que se triplicará la demanda de agua, y las reservas hídricas del planeta alcanzarán su límite.   Cantidad de agua que cae al año en forma de precipitaciones en todo el mundo: 110.000 Km3. Son datos de Geólogos del Mundo correspondientes a 2017. De ese total, 70.000 Km3 se evaporan, y los 40.000 Km3 restantes son la cantidad máxima que renueva cada año los ríos, mares y océanos del mundo. Sin embargo, aunque no se dispone de datos globales más actualizados, es posible que en los últimos años estas cantidades se hayan reducido, por las sequías persistentes en diferentes áreas del planeta. Según un reciente estudio de Nature Geoscience, la Península Ibérica está viviendo su mayor sequía en los últimos 1.200 años, y también Italia vive su peor sequía en 70 años.   Consumo medio de agua por habitante al año a nivel mundial: 660 m3. El consumo depende de factores como el clima, la densidad de población, el nivel de desarrollo o la agricultura de regadío. Asia es el continente con mayor consumo, más de 2.000 Km3/año. En América del Norte son unos 750 Km3/año, y en Europa unos 500 Km3/año. Sin embargo, en África son unos 250 Km3/año y en América del Sur unos 200 Km3/año. Por países, encontramos desde los 1.800 m3/hab/año en Estados Unidos hasta los 10 m3/hab/año en la República Democrática del Congo. Del total de agua consumida a nivel mundial, el 70% corresponde a la agricultura, el 20% a la industria y solo un 10% al consumo doméstico.   Cantidad de agua diaria de que debe disponer una persona: entre 50 y 100 litros. Esta cifra, estimada por la OMS, incluye el agua para beber, cocinar, para el aseo personal, la limpieza del hogar, etc. Y en tiempos de crisis o emergencias deben garantizarse al menos 15 litros de agua al día por persona.   Población mundial afectada por las sequías cada año: 55 millones de personas. El cambio climático se observa ya en la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, pero la sequía es, según la OMS, el que más pone en riesgo el ganado y los cultivos en casi todo el mundo, lo que se traduce en hambre, miseria y enfermedades, favoreciendo las migraciones masivas. La FAO calcula que unos 700 millones de personas pueden verse obligadas a huir de sus lugares de residencia entre 2020 y 2030 por efecto de las sequías.   Porcentaje de población mundial que sufre actualmente escasez de agua: 40%. Se dice que una región tiene estrés hídrico si dispone de entre 1.000 y 1.700 m3/hab/año de agua renovable. Hablamos de escasez si cuenta con menos de 1.000 m3/hab/año, y de escasez absoluta cuando hay menos de 500 m3/hab/año, lo que supone una enorme limitación para el desarrollo y la vida humana. Llama la atención que el 60% de los recursos de agua de todo el planeta se concentran en tan sólo 10 países, y que el 12% de la población mundial consume el 85% de los recursos renovables, mientras otros 80 países que concentran a ese 40% de población mundial sufren escasez de agua o estrés hídrico crónico.   Personas que mueren al año por enfermedades relacionadas con el agua: 1,8 millones. Las enfermedades diarreicas motivadas por la falta de acceso a agua potable, saneamiento e higiene son la tercera causa de muerte en niños menores de cinco años. Según UNICEF cada día mueren más de 1.000 niños por este motivo. Se calcula que unos 2.000 millones de personas en todo el mundo utilizan fuentes de agua contaminada para el consumo humano, lo que unido a un saneamiento deficiente facilitan la transmisión de otras enfermedades como el cólera, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea o la poliomielitis.   Horas al año que dedican a caminar para abastecerse quienes no disponen de acceso a agua potable: 40.000 millones. Este cálculo lo ha realizado UNICEF, que cifra en 750 millones de personas en todo el mundo las que carecen de acceso a este recurso esencial. Normalmente, son las mujeres y niñas las encargadas de hacer esas caminatas para llenar sus bidones de agua de fuentes no seguras, recorriendo de media unas cuatro horas diarias. Por este motivo, unos 18 millones de niñas no pueden acudir a la escuela, lo que perpetuará las diferencias de género y limitará su desarrollo profesional en el futuro.   Cantidad de agua embotellada que se consume al año en el mundo: 391 billones de litros. Esta estimación corresponde a 2017, no se disponen de datos posteriores. En España, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2021 se consumieron 3.042 millones de litros de agua envasada. Una botella de plástico tarda en degradarse unos 500 años, por lo que es importante tener en cuenta el impacto ambiental que tienen todos esos envases para el medio ambiente, y apostar por plásticos rPET 100% reciclados y reciclables, que den una segunda vida a esas toneladas de desechos que ya existen en el planeta.   Cuánto tiempo puede pasar un ser humano sin beber agua: 3 días. En torno al 60% de nuestro cuerpo está formado por agua, que participa en el funcionamiento de nuestras funciones vitales, como la respiración, la nutrición, digestión y excreción, la circulación de la sangre, etc. En la realización de estas funciones perdemos 2,4 litros de agua al día, que deben reponerse para el buen funcionamiento del

Al dejar su empleo para seguir su pasión, hoy le está dando un respiro a las ciudades

Imagen: Cortesía de Huatán. Al dejar su empleo para seguir su pasión, hoy le está dando un respiro a las ciudades Por March Violante   Cuando Daniel Gómez-Bilbao era niño le gustaba leer las enciclopedias Time Life de su casa. Había tres capítulos que solía revisar una y otra vez. Esos tomos tenían imágenes que le llamaban la atención: peces, insectos y el último, plantas. Ahí le nació un amor por la naturaleza que se vio impulsado por su familia de manera casi predestinada. Sus abuelos, de ascendencia asiática, tenían una casa en Cuernavaca y el pequeño Daniel veía que todos los días se levantaban temprano para cuidar su jardín. “Ahí entendí que no hay buena o mala mano para las plantas, simplemente dedicación”, señala. Ya siendo un adulto joven, Daniel dejó su pasión por las plantas de lado y se dedicó por completo a llevar una carrera corporativa como consultor de ventas para una empresa asiática de tecnología. Su trabajo lo llevó a vivir a Venezuela y a viajar por toda América Latina. Sin embargo, era una vida un tanto solitaria y muchas veces se quedaba en los restaurantes de los hoteles a ver las plantas y las macetas de los edificios. “Le preguntaba a la gente que trabajaba en esos lugares los nombres de las plantas que me llamaban la atención y las empresas que hacían macetas y las anotaba en una libretita negra”, recuerda. Desafortunadamente, las condiciones en Caracas cambiaron y por seguridad, la empresa en la que trabajaba Daniel lo saca del país. Esto provoca que le empiece a sobrar mucho tiempo porque sus clientes y sus contactos estaban en el cono sur y en cada viaje que hacía a América del Sur debía conectar con diversos países a la vez para reducir los gastos de viaje. En los tiempos muertos que su agenda permitía, Daniel comenzaba a buscar macetas y plantas para armar una terraza en su casa. “Hice la inauguración de mi terraza y la gente comenzó a preguntarme por las plantas y macetas que tenía. Mi suegra me pidió que le consiguiera una planta, luego las amigas de mi hermana, mi cuñada, etc. Mi casa se había convertido en un showroom”, dice Gómez-Bilbao. El día que “El Chino” dejó su oficina en Montes Urales Fue entonces que Daniel decidió aprovechar los contactos que había hecho mientras vivía y viajaba a Sudamérica para convertirse en distribuidor de plantas y macetas. Su sorpresa fue mayúscula cuando en las primeras dos semanas logró colocar 100 potes. Se dio cuenta de que había una oportunidad de negocio donde podría tener contacto directo con el tomador de decisiones. Daniel entonces abrió una pequeña empresa de paisajismo urbano llamada Huatan, cuyo nombre en chino significa “Terraza con plantas” porque quería recordar como “El Chino”, arrancó un negocio con plantas en su casa. Mientras su negocio arrancaba, Daniel seguía trabajando para la empresa tecnológica desde sus oficinas en Montes Urales. Pero entre más avanzaba y crecía la venta de sus productos, se dio cuenta de que tarde o temprano tendría que cortar el cordón umbilical.  “Tenía una posición privilegiada y me costó mucho trabajo tomar la decisión”, señala. Cuando estaba ponderando dejar la empresa que amaba para dedicarse a Huatan, Daniel se acercó a su mentor que no era otra persona que el director general que lo había contratado años atrás y le dijo “Tengo esta discrepancia en mi vida. Por un lado amo lo que hago aquí y por otro disfruto de vender macetas”. Su mentor le dijo “Daniel, persigue las plantas. Si te llama la atención, persíguelo. Pero decídelo y decídelo ya”. “Nunca se me va a olvidar lo que me dijo, – por algo es mi mentor-, porque me hizo entender que cuando algo te apasiona, las cosas se te dan y cuanto más las buscas, más te llegan”. El despacho de arquitectura de paisaje que ahora viste a la Ciudad de México Después de este proceso de desprendimiento, Daniel lanzó en toda forma Huatan en 2006 y lleva 15 años de trabajo haciendo paisajismo con la creación, ambientación, cuidado y conservación de más de 500 espacios verdes sustentables que permiten el reencuentro con la naturaleza. “Han pasado 15 años desde que empecé, pero fue muy difícil. Hubo momentos en que no tenía ni para pagar la colegiatura de mis hijos. El emprendedor tiene que entender que primero está la empresa antes que el empresario”, advierte Gómez-Bilbao. Opciones verdes para la “nueva normalidad” El trabajo que hace Huatan ha adquirido una nueva dimensión con las medidas de restricción sanitarias por la pandemia de COVID-19, ya sea porque se necesitan más espacios al aire libre en las ciudades para hacer frente al confinamiento o porque la jardinería urbana ha adquirido mayor importancia entre las personas que buscan producir alimentos orgánicos. Sin embargo, no solo se trata de una tendencia para hacer frente a la pandemia. La arquitectura biofílica, aquella que considera los espacios verdes como parte central de su diseño, está ganando terreno. Un ejemplo muy claro es la nueva sede de Amazon (en la que la marca quiere invertir 5 mil millones de dólares) o el Aeropuerto de Singapur Jewel Changi. Por otro lado, la misión de Huatan es ayudar a traer los espacios verdes a las ciudades y para eso también ofrecen dos huertos urbanos prearmados para que las personas puedan instalar y sembrar: Uno tipo Invernadero con una cubierta de malla sombra y plástico que genera su propio microclima y uno tipo Tutor, con una estructura para ayudar al correcto crecimiento de las plantas y hortalizas. “Todos somos jardineros”, señala Gómez-Bilbao, “Toda la vida hemos tenido plantas en las azoteas, bambús en los escritorios, especias en las cocinas, vaya, hasta hemos sembrado frijoles en algodoncitos. Solo tenemos que volver a conectarnos con las plantas”.             Fuente:                         ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias

Tras 3 mil años, nacen en Australia demonios de Tasmania de manera salvaje

Tras 3 mil años, nacen en Australia demonios de Tasmania de manera salvaje Tras tres mil años de no nacer de manera salvaje, ahora crías de demonios de Tasmania han nacido en estado silvestre en Australia. Es un gran logro en la conservación de la especie que se ha catalogado ya como en peligro de extinción. El santuario Barrington Tops, a unos 200 kilómetros al norte de la ciudad de Sídney en Australia, anunció sus avances en materia de conservación del demonio de Tasmania. Siete crías de la especie nacieron en el santuario tras diez años de esfuerzos para devolver a los pequeños demonios a su hábitat natural. Los demonios de Tasmania se extinguieron de manera silvestre en el continente australiano luego de la llegada de los dingos, una especie de perro salvaje. Los demonios terminaron limitados a la isla de Tasmania, donde vivían de manera salvaje. No obstante, otro depredador atacó violentamente a la especie y la redujo hasta números alarmantes que terminaron por catalogar a la especie en peligro de extinción. Una enfermedad contagiosa de cáncer conocida como Enfermedad del Tumor Facial del Diablo ha matado al 90% de la población de demonios de Tasmania, desde que se descubrió el contagio en 1996. Nacimiento salvaje El santuario Barrington en conjunto con la ONG australiana Aussie Ark, han trabajado arduamente para regresar al demonio de Tasmania a su hábitat natural. En septiembre pasado introdujeron 11 ejemplares a su estado natural y ahora los esfuerzos han dado sus frutos En total han nacido siete crías de demonios de Tasmania, las primeras en nacer en estado salvaje en Australia luego de tres mil años. Y pese al aún diminuto tamaño de las crías, es un logro que hay que celebrar, con grandes esfuerzos y cuidados, es posible que los demonios de Tasmania se recuperen de su estado crítico. Tan sólo quedaban 26 de ellos en toda Australia.       Fuente:                         ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.   

Inicia el proyecto de Faros Agroecológicos con taller de producción de biofertilizantes y bioinsumos

      Inicia el proyecto de Faros Agroecológicos con taller de producción de biofertilizantes y bioinsumos   En el marco de la estrategia de transición agroecológica para una producción de maíz a escala comercial libre de tóxicos, se impartió un taller de generación de biofertilizantes y bioinsumos a mediana y gran escala a campesinos y pequeños productores(as) en Ocotlán, Jalisco. Esta actividad se realizó como parte la iniciativa de faros agroecológicos, intervenciones comunitarias que se implementarán en catorce estados de la república mexicana, donde se promoverá la implementación de prácticas agroecológicas, se realizarán estudios de suelo, producción de bioinsumos, estudios de comercialización y del impacto de la agroecología en el medio ambiente y en el bienestar de las comunidades involucradas. En la inauguración del taller estuvo presente el subsecretario de Soberanía Alimentaria y Sustentabilidad de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Víctor Suárez Carrera, quien manifestó que este proyecto busca el cambio de modelo de producción agrícola por uno más amigable con el medioambiente y que no afecte la salud de los seres humanos, uno de los Faros Agroecológicos estará en Ocotlán, que es el centro de una región agrícola muy importante en todo el estado de Jalisco. El subsecretario también explicó que con estas prácticas agroecológicas se busca eliminar el uso de herbicidas peligrosos como el glifosato, que por decreto presidencial no se podrá utilizar a partir del año 2024. Añadió que la iniciativa también buscará promover la autosuficiencia alimentaria del país. “En esta región, al igual que en otras trece, se establecerá un grupo de agroecólogos técnicos que apoyarán a los productores en la producción de biofertilizantes y diversas prácticas que, en conjunto con herramientas de capacitación, difundirán entre todos los agricultores de la región un sistema de producción agroecológico que vaya retirando gradualmente el uso del herbicidas, comentó el funcionario. En el taller también estuvo presente Ana Lucía Camacho Sevilla, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Jalisco, quien aseveró que este Faro favorecerá a toda la región Ciénega, y que este proyecto ofrece la oportunidad de tener un modelo demostrativo que nos permita ampliar más el cultivo de alimentos sustentables. Los responsables de impartir la capacitación fueron los agroecólogos Julián Mendoza y Adrián Gutiérrez. Miguel Ángel Martínez Téllez, coordinador de investigación del CIAD y colaborador del proyecto de faros agroecológicos, donde también participan los académicos del CIAD Irasema Vargas Arispuro (responsable técnica del proyecto), Rosina Cabrera Ruiz, Pablo Wong González, Martín Preciado Rodríguez, Jesús Robles Parra, Miguel Ángel Angulo Escalante, Jaqueline García Hernández y Adriana Sañudo Barajas, además de Jesús Meráz Jiménez, de la Universidad de Aguascalientes, compartió que este primer taller significó el aseguramiento de las capacidades del Equipo Técnico Territorial del CIAD, que acompañará a los productores de maíz en el proceso de la transición agroecológica y coadyuvará a alcanzar el objetivo de fortalecer la soberanía alimentaria de nuestro país.                     ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.       

Bio-Viviendas autosuficientes post cambio climático

Bio-Viviendas autosuficientes post cambio climático Combinando las tecnologías existentes y soluciones de bioconstrucción, las viviendas futuristas de W-LAB están hechas para un clima desértico post cambio climático. La empresa española W-LAB ha diseñado un nuevo hábitat de bajo impacto ambiental, una propuesta de cómo podrían sobrevivir las personas en un posible escenario post-cambio climático.   Cada vivienda es totalmente autónoma, por lo que no tienen necesidad de redes eléctricas comerciales. Presentan una forma aerodinámica que reduce la fricción del viento y mejora la estabilidad, al tiempo que minimiza el sonido, las vibraciones y la erosión del lugar. En cuanto a la tecnología, todas las conexiones de banda ancha de Internet se pueden suministrar por satélite y las mercancías se entregarían con drones. Diseñada para máxima flexibilidad de uso, los residentes podrán trabajar y hacer ejercicio desde casa.     El agua se obtendrá mediante captadores de niebla que capturen la humedad de la costa o plantas modulares de desalinización de agua. Las aguas grises y residuales se tratan con sistemas en el subsuelo de la vivienda, pudiendo reutilizarse de nuevo para el riego de los cultivos dentro de los invernaderos. Cuenta con placas solares y aerogeneradores externos que permitirán la obtención de energía limpia, almacenable en baterías instaladas bajo el subsuelo de la casa.     Materiales Sostenibles Materiales y soluciones de origen natural o con un alto grado de reutilización y reciclaje. Estructura y revestimientos: maderas alternativas provenientes de plantas de agave americano. Conocida popularmente como “la madera del desierto”, pues se da con facilidad en climas áridos, y ha sido ampliamente utilizada en bio-construcción. Puede tratarse para formar paneles y laminados, y ser tan durables como otras maderas utilizadas en arquitectura. Aislamiento interior: a partir de las mismas fibras del agave, incluso con sus raíces, se puede conseguir un aislamiento térmico, sin aditivos químicos. Soportes base: proponen un sistema de pilotes atornillados al suelo que pueden insertarse de manera puntual en el terreno. La ventaja es que pueden ser retirados una vez concluida la vida útil de la cabina o cuando se necesita mover la construcción a otro lugar. Los elementos que necesariamente deban ser metálicos en la vivienda, están pensados en aluminio gracias a su amplia capacidad reciclaje y reutilización.                   Fuente:                              ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.   

Crean sistema de ondas sonoras para localizar tuberías con fugas y ahorrar millones de litros de agua

Crean sistema de ondas sonoras para localizar tuberías con fugas y ahorrar millones de litros de agua El Dr. Derek Li, profesor de Ingeniería de Recursos Civiles y Naturales de la Universidad de Canterbury (UC), ha seguido desarrollando un sistema único, creado por el profesor de la UC Pedro Lee, que utiliza ondas sonoras para localizar tuberías rotas o con fugas. El Dr. Li afirma que la tecnología proporciona una localización muy precisa del problema, de modo que puede arreglarse sin necesidad de excavar una zona amplia. “La mecánica básica es como un sistema de sonar, que utilizan los murciélagos y los delfines. Hemos desarrollado una tecnología acústica capaz de identificar y localizar con exactitud un atasco o una fuga.   «Normalmente, la única forma de evaluar la calidad de un tramo de tubería es cortar el suministro de agua y desenterrarlo. Pero nuestro método no es invasivo. Utilizamos una boca de incendios como acceso, colocamos un dispositivo de escucha con sensores y nos limitamos a escuchar las ondas sonoras que ya están en el sistema.»- Dr. Derek Li La tecnología se ha probado en el campus de la Universidad de Canterbury como parte de un plan de 15 años para reparar y renovar el envejecido sistema de tuberías de agua del campus. El Dr. Li y el profesor Lee también trabajaron el año pasado con el Consejo del Distrito de Waimakariri, realizando evaluaciones de los sistemas de agua de la zona de Oxford para ayudar a la autoridad local a identificar las tuberías corroídas. La tecnología podría utilizarse en cualquier parte del mundo para identificar los problemas de las tuberías, lograr una gestión proactiva de las infraestructuras y ayudar a ahorrar agua. “Alrededor del 20% de nuestra agua potable tiene fugas en las tuberías dañadas. Si podemos ahorrar agua detectando fugas y manteniendo nuestro suministro de agua, podremos solucionar muchos problemas.” –Dr. Derek Li                 Fuente:                           ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.       

Waterlight: Una lámpara que funciona 45 días con sólo medio litro de agua salada

Waterlight: Una lámpara que funciona 45 días con sólo medio litro de agua salada La startup colombiana de energías renovables E-Dina ha desarrollado una linterna portátil llamada WaterLight, que produce energía eléctrica a partir de un recurso natural renovable como es el agua salada. Desarrollada en colaboración con la división colombiana de la agencia creativa Wunderman Thompson, WaterLight es una alternativa más fiable que las lámparas solares en las comunidades sin red eléctrica. El dispositivo portátil necesita llenarse con 500 mililitros de agua de mar -u orina en situaciones de emergencia- para generar luz durante 45 días. Esto, gracias a la ionización de un electrolito compuesto por agua salada, que reacciona con placas de magnesio y cobre en el interior de la lámpara para producir electricidad. WaterLight actúa como un minigenerador de energía y puede usarse para cargar dispositivos móviles y electrónicos a través de un puerto USB. WaterLight funciona las 24 horas del día gracias a la ionización, que permite a la lámpara producir electricidad, y luz, durante largos periodos de tiempo, gracias a la forma patentada por E-Dina de mantener la reacción química durante un periodo prolongado. La lámpara se diseñó especialmente para el pueblo wayúu, una comunidad indígena que vive en el extremo norte de Sudamérica, donde Colombia se encuentra con Venezuela. La zona está rodeada por todas partes por el mar Caribe, que ofrece un recurso abundante para alimentar la WaterLight. Wunderman Thompson afirma que la lámpara puede ser totalmente reciclada, y el objetivo es, en última instancia, lanzar una versión reducida y producida en masa de la WaterLight en todo el mundo. WaterLight no es la primera iniciativa para llevar luz a las comunidades rurales del mundo. En febrero de este año, la claraboya de desalinización solar de Henry Glogau fue anunciada como finalista del Premio de Diseño Lexus 2021.                                   Fuente:            ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí. 

Método Miyawaki para impulsar la biodiversidad en las ciudades

Método Miyawaki para impulsar la biodiversidad en las ciudades Pequeños bosques urbanos Una forma de adaptación climática a pequeña escala que permite a las comunidades locales transformar las zonas industriales urbanas abandonadas en pequeños bosques urbanos, una especie de bosques de bolsillo que mejoran la biodiversidad y combaten el cambio climático. Son proyectos de regeneración de zonas urbanas que convierten, por ejemplo, antiguas vías férreas en atractivos parques públicos y centros de ocio, ofreciendo espacios públicos proyectados para combatir el cambio climático y mejorar la biodiversidad. Se basan en el método Miyawaki. Se refieren a una técnica de reforestación urbana utilizada para reintroducir la biodiversidad nativa al reproducir la dinámica natural de un bosque, incluyendo un alto grado de competencia y diversidad de especies. El resultado es un bosque nativo que crece rápidamente –hasta ocho metros en tres años– y que, una vez realizado el trabajo de plantar, no requieren mucho mantenimiento. El mantenimiento de estos pequeños bosques urbanos, que solo es necesario dos veces al año durante los dos primeros años, se hace para controlar las especies invasoras que podrían ralentizar el crecimiento de los árboles. En el tercer año, son completamente autónomos, y no necesitan riego ni poda. Eso sí, hay que tener en cuenta que no se pueden instalar estos bosques en todas partes, porque existen algunas limitaciones. En las ciudades, el enfoque del bosque urbano de bolsillo se puede aplicar en un espacio tan pequeño como de 15 metros cuadrados. Ya se han plantado más de 1.000 bosques de este tipo en ciudades de Japón, Malasia y otros países de Europa. ¿Qué es el método Miyawaki? El método de reforestación urbana Miyawaki lleva el nombre de su fundador, Akira Miyawaki, investigador de ecología de la vegetación, profesor emérito de la Universidad de Yokohama y director del Centro Japonés de Estudios Internacionales en Ecología. Desarrolló esa técnica en la década de 1970, un trabajo que le valió el Premio Planeta Azul 2006, equivalente al Premio Nobel de Ecología. Posteriormente, el método fue perfeccionado por Shubhendu, un ingeniero en producción industrial, quien conoció a Miyawaki mientras trabajaba en la Toyota. El método Miyawaki se apoya en el principio de vegetación natural potencial. Según ese principio, cualquier terreno que sea fértil y donde no haya ninguna intervención humana desarrollaría un frondoso y sostenible bosque en un máximo de 1.000 años. Si en este mismo terreno existe la intervención humana, el tiempo de desarrollo del bosque se acortaría a 100 años. Sin embargo, con el método Miyawaki, el tiempo de creación del bosque se reduce a 10 años. Este resultado se consigue plantando árboles jóvenes muy juntos, tres por metro cuadrado, utilizando especies autóctonas adaptadas a las condiciones locales. Se planta una amplia variedad de especies –lo ideal son 30 o más– para recrear las capas de un bosque natural y luego se dejan crecer con una mínima intervención. El método requiere: Semillas nativas o recolectadas localmente para germinar en un vivero. Preparación del suelo si se degrada con 3 o 4 kg por metro cuadrado de materia orgánica o mantillo para proteger como lo haría con humus natural. Plantación inusualmente densa de plantas de dos años con sistema de raíces maduras, con la densidad destinada a estimular la competencia entre especies. Plantación distribuida de forma aleatoria, no en hileras ni escalonada.     ¿Cómo funciona el Método Miyawaki? La densidad con la que son plantadas las especies provoca una gran competencia entre ellas. En solo 8 meses no permiten que la luz llegue al suelo. Esto protege la humedad y el humus producido por las hojas que caen al suelo. Debido a esta competencia se acelera el crecimiento. El resultado obtenido se traduce en bosques que favorecen la biodiversidad local, crecen más rápido y absorben más CO2 que los bosques de una sola especie. Los científicos dicen que estos ecosistemas son clave para alcanzar los objetivos climáticos y están diseñados para regenerar la tierra en mucho menos tiempo que los más de 70 años que necesita un bosque para recuperarse por sí solo. No obstante, muchos expertos sugieren que deben tomarse con cautela lo principios en los que se basa este método, argumentando que no se trata necesariamente de utilizar el método Miyawaki tal cual, sino de adaptarlo a las condiciones locales, teniendo también en cuenta el cambio climático en la elección de especies. Sugieren, por ejemplo, que las especies autóctonas de árboles que no toleran bien la sequía se sustituyan por otros que necesitan menos agua. La plantación de bosques urbanos en miniatura no es la única solución para combatir la isla de calor urbano y sus efectos, eso está claro, pero lo cierto es que todo suma y si lo que sumamos es efectivo el resultado siempre será relevante.             Fuente:                  ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.   

¿Cómo está ayudando la tecnología a tener una minería más limpia?

¿Cómo está ayudando la tecnología a tener una minería más limpia? Durante gran parte de su historia la minería se ha enfrentado a distintos retos ambientales. El proceso para extraer minerales obliga a transformar el entorno, consumir recursos y producir desechos. Para que la minería funcione primero se extraen los minerales del suelo, después se les transporta a plantas de procesamiento, se les tritura y separa y finalmente, se eliminan los desechos. Entre todo esto se producen distintos tipos de contaminación. La tecnología se presenta ahora como una aliada para reducir el impacto ambiental que genera la minería. Dejar de extraer minerales no es una opción, menos en este momento de la historia en que el mundo se prepara para pasar de la energía obtenida a partir de los combustibles fósiles a las energías renovables. Los materiales con los que se fabrican las baterías eléctricas, paneles solares, turbinas eólicas y otros dispositivos amables con el medio ambiente, provienen de la minería. Distintas partes del proceso minero pueden disminuir su huella ambiental y ya se están consiguiendo avances. Naciones industrializadas como Estados Unidos se preparan para el cambio en el modelo energético, y el aumento en la extracción minera a que obliga. IA para mejorar la exploración minera Antes de comenzar el proceso minero se realiza una exploración. Sobre esta etapa se ha propuesto, y ya se realizan pruebas para usar Inteligencia Artificial (IA) que ayude a reducir el margen de error. Tradicionalmente se envía a equipos de geólogos para hacer perforaciones y explorar el suelo; actualmente se calcula que menos de 1 de cada 5 sitios de exploración minera se convierten en una mina. En este campo ya se desarrollan startups como KoBold Metals, que cuenta con el respaldo de Breakthrough Energy Ventures de Bill Gates, y se propone multiplicar por 20 la tasa de descubrimiento.  Reducir el consumo energético El consumo energético es otro de los factores de impacto ambiental para la minería. A nivel mundial consume el 6% de la producción energética. Además, 26% de las emisiones industriales en todo el planeta provienen de la industria minera. Entre las acciones que ya se están tomando está el consumo de energía proveniente de fuentes limpias y el uso de combustibles alternativos para transporte, un ejemplo de esto son los camiones de carga propulsados por hidrógeno. Incluso los métodos de extracción pueden reducir su consumo energético, como ejemplo están las salmueras geotérmicas en donde el consumo de energía para extraer litio es menor al que requieren los estanques de evaporación al aire libre, como los que se ubican en Sudamérica. Utilizar los desechos Otra acción importante es optimizar el trato que se da a los desechos mineros. De entre los residuos de minas que ya no están en funciones se pueden obtener minerales residuales que no fueron el objetivo principal en su momento. Un ejemplo de esto es lo que hace Nth Cycle, una startup que se dedica a la extracción de cobalto, níquel y manganeso a partir de desechos. Los residuos que ya fueron triturados y licuados pasan por filtros electrificados con base de carbono, algo similar a lo que ocurre con los filtros de agua. Con ellos se puede obtener hasta el 95% de los metales almacenados en el material de desecho. Captar carbono La captación de carbono es un beneficio adicional que se está explorando para los residuos mineros. Un material conocido como relave, que se obtiene como desecho, es una alternativa para reducir el carbono atmosférico. Junto con un material conocido como rocas ultramáficas que contienen niveles altos de magnesio y son altamente alcalinas son capaces de absorber carbono atmosférico. Al atrapar el dióxido de carbono lo convierten en un mineral sólido que almacena de forma permanente el carbono. Desde la Universidad de Columbia Británica se han estudiado estos procesos y se concluye que este material es capaz de captar decenas de miles de toneladas de dióxido de carbono cada año. La minería es una actividad que ha acompañado al ser humano durante gran parte de su historia. El siglo XXI presenta retos nunca vistos para enfrentar el deterioro ambiental y la industria minera no está exenta de ellos. Para conseguir una minería más amable con el medio ambiente la tecnología se presenta como una aliada que permitirá procesos más eficientes y un menor impacto para continuar extrayendo materiales indispensables para nuestras actividades cotidianas. Fuente:        ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí. 

Azoteas verdes: Beneficios para el consumo de energía

Azoteas verdes: Beneficios para el consumo de energía En las ciudades de todo el mundo, las azoteas verdes pueden cambiar la forma en que conservamos la energía. Estos vastos e infrautilizados espacios podrían reducir el consumo de energía y producir alimentos. También pueden proporcionar un hogar para la vida silvestre más vulnerable. Todo lo que se necesitas es un simple jardín en la azotea. Creando más espacios verdes, podemos hacer nuestras ciudades más sostenibles. Esto beneficiará a todos. Los tejados o azoteas verdes ayudan a combatir nuestra crisis urbana. Son una forma fácil y rentable de reducir el consumo de energía de un edificio, además de otros beneficios. Hay dos tipos principales de jardines en las azoteas: intensivos y extensivos:   Tejado verde intensivo. Este sistema usa una gruesa capa de suelo, a menudo de varios centímetros de profundidad, que se extiende a lo largo de un techo plano. A veces, un lecho de jardín elevado se puede usar para cultivar una gama más diversa de plantas. Entre ellas se encuentran las hortalizas. La gran cantidad de suelo nutritivo que la gente usa allí permite que florezcan plantas y árboles más grandes. Los tejados verdes intensivos suelen estar en edificios comerciales. La estructura debe ser lo suficientemente robusta para soportar el peso. A menudo requieren más mantenimiento que otros tipos de jardines de techo. Sin embargo, tienen el beneficio adicional de producir alimentos en el corazón de una ciudad. Si se hace correctamente, un área inutilizada puede convertirse en un espacio útil. Tejado verde extensivo. El sistema de tejado verde extensivo usa una carga más ligera en comparación con el sistema intensivo. Una fina capa de suelo que se extiende a lo largo del tejado, poblada por especies como las suculentas y las gramíneas. Estas plantas de bajo mantenimiento crecen rápidamente y pueden absorber el calor. Refrigeran todo el edificio en el proceso. Tienen sólo unos pocos centímetros de espesor. Como resultado, estos mini-jardines son adecuados para una variedad de diferentes azoteas. Los extensos tejados verdes pueden ser estéticamente impresionantes. Cubren el hormigón con diseños vegetales únicos. Las plantas resistentes a la sequía pueden sobrevivir incluso al peor clima. Son una gran opción para los edificios residenciales más pequeños que buscan reducir su factura de energía. Cómo los jardines en las azoteas conservan la energía. Los jardines en las azoteas son sistemas de aislamiento increíblemente eficaces y pueden ayudar a reducir el coste de la refrigeración de un edificio. Mientras que el suelo funciona naturalmente como un aislante, las plantas en la parte superior también pueden bajar la temperatura a través de la fotosíntesis y la transpiración. Cuando se añade agua a la ecuación, el efecto de enfriamiento es doble. El suelo húmedo se enfría naturalmente a medida que el agua se evapora, refrigerando la superficie de abajo. Mientras que este proceso es especialmente beneficioso en verano, los jardines de los tejados también pueden evitar que el edificio pierda calor en invierno. Una capa de aislamiento en los tejados es útil en la mayoría de las condiciones climáticas, manteniendo las temperaturas estables en los edificios y protegiéndolos de las condiciones climáticas extremas y duras. Más beneficios de las azoteas verdes. Algunos otros beneficios importantes de las azoteas verdes son: Reduce las emisiones de CO2. Una ciudad llena de tejados verdes haría maravillas para reducir la cantidad total de CO2 emitida. Los jardines de los tejados pueden absorber el CO2 del aire y liberar oxígeno en su lugar, creando un entorno urbano más saludable. Proporciona un hábitat para la vida silvestre. Ofrecen zonas de anidación y hogares para los insectos, lo que atrae a una gran variedad de aves. Las plantas con flores en los tejados proporcionan alimentos y hábitats muy necesarios para las abejas. Permite una mejor gestión de las aguas pluviales Atrapan el agua, ayudando así a las ciudades a gestionar las enormes cantidades de agua durante las tormentas severas. Puede producir alimentos de forma local. Los huertos en los tejados tienen la capacidad de producir alimentos justo donde la demanda es mayor: en ciudades densamente pobladas. Cultivar alimentos en el centro de una ciudad reduce los costes de transporte. Pueden mejorar nuestro estado de ánimo. Los espacios verdes de las ciudades pueden reducir significativamente el estrés general de la población.             Fuente:                        ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí. 

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