Quien no quiera, no lo hará, aunque tenga con que.

Quien no quiera, no lo hará, aunque tenga con que. Hay de redes a redes, unas las que se abaten en el mar, lagos, canales y ríos de aquellos la tiran y que buscan atrapar peses y a las otras las que hoy las son las sociales el Facebook, el twitter, las que comunican de todo lo que sirve y lo que no, lo que alienta o desaliente; lo que agrede o mal informa, y de los quieres que sepan de ti y de otros. Y a propósito de esto de las redes sociales, ya ves que te llegan esas informaciones que tú tomas, compadres: apruebas o rechazas; en días pasados me llegó…en el 125 aniversario de Charles Chaplin y algunas de sus frases que me hicieron reflexionar. “Mi dolor puede ser la razón de la risa de alguien. Pero mi risa nunca debe ser la razón del dolor de alguien”, por ello le cuento una pequeña parte de lo que él fue e hizo con su vida y es para reflexionar sobre lo que uno es, lo que ha hecho, lo que pudo o puede hacer. Charles Chaplin nació el 16 de abril de 1889 en Londres, en el seno de una familia de artistas de variedades. Conoció la miseria, el hambre y la desgracia. Pasó largos periodos en orfelinatos antes de iniciarse en el mundo del espectáculo, siendo un niño, en musicales y pantomimas. Su padre murió a los 38 años de edad, de la cirrosis del hígado. Aun con esa niñez abrupta, Charles a los catorce años, interpretó el papel de botones Billy en una producción itinerante de Sherlock Holmes. Participó en la gira con varias producciones de la obra siendo reconocido su trabajo, tanto, que cuando se necesitó un Billy para una producción londinense, Chaplin con dieciséis años, fue llamado. En 1907 Charles Chaplin ingresó en la compañía de «sketch» de comedias de Fred Krano, y en menos de un año se convirtió en la estrella de la compañía realizando una gira por Estados Unidos, país donde dos años después se trasladaría. En 1913 debutó en el cine, en las películas de la Keystone, de Mack Sennett. Como creador de Charlot, Chaplin destacó por ser un cómico que marcó una época. Para la historia nos deja grandes obras como El Gran Dictador o Candilejas, películas que no pueden faltar en la colección de los cinétilos, reflexionemos tan sólo con estas frases, consignas. Sé tú, e intenta ser feliz, pero sobre todo, sé tú. Hay que tener fe en uno mismo. Nunca olvides sonreír, porque el día que no sonrías, será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos; por eso canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida… antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos. La vida no es significado; la vida es deseo y preguntaste la felicidad ¿existe?, ¿dónde? Chaplin recuerda que cuando él era niño se quejaba ante su padre porque no tenía juguetes y él respondía señalándose la frente con el dedo índice: y le decía este es el mejor juguete que se ha creado, todo está aquí. Ahí está el secreto de nuestra felicidad. Y así es la vida, como diría Chaplin, a pesar de todo reír salva a uno.  En carreras de autos para niños (o carreras sofocantes, 1914) actuó por primera vez como el personaje del vagabundo Charlot, con unos anchísimos pantalones, enormes zapatos, bombín y bastón de bambú, papel que interpretaría luego en más de 60 películas, incluida El vagabundo (o Charlot vagabundo, en 1915). Ese mismo año se asoció con la compañía Essanay, después con la Mutual y con la First National, hasta tener sus propios estudios en Hollywood en 1918. Durante estos años de películas cortas, desarrolló paulatinamente el personaje del vagabundo, pasando del estereotipo del payaso travieso a la figura humana y compasiva que calaría en los espectadores de todo el mundo. Perfeccionó un estilo personal de interpretación, derivado del payaso de circo y del mimo, combinando la elegancia acrobática, la expresividad del gesto y la elocuencia facial, con un sentido del ritmo impecable. En los años 20 llegó el cine sonoro, pero eso no hizo que la efectividad de su pantomima fuera perjudicada. Al mismo tiempo, comenzó a manifestar su preocupación por los problemas sociales de su época. Algún tiempo después dejó el papel del vagabundo para comenzar a interpretar personajes específicos, en una transición que marca El gran dictador, donde ya utiliza plenamente los recursos del sonoro. El enfoque chapliniano combina la sátira y el patetismo melodramático, bajo los que late el amor a la humanidad y a la libertad individual. Sus películas más destacadas son: El chico (1921), El peregrino (1924), La quimera del oro (1925), El circo (1928), Luces de la ciudad (1931) y Tiempos modernos (1936), todas ellas récords sucesivos de taquilla. A éstas siguieron El gran dictador (1940), Monsieur Verdoux (1947), donde apareció por última vez su personaje de Charlot, Candilejas (1952) y Un rey en Nueva York (1957). Además dirigió, sin protagonizarlas, Una mujer de París (1923) y La condesa de Hong Kong (1966), donde hizo un pequeño papel. También compuso la música de la mayoría de sus películas. En 1919 creó, con Douglas Fairbanks, Mary Pickford y D.W. Griffith la United Artists Corporation, en la que participaría hasta el año 1952. Escribió dos libros Mi autobiografía (1964) y Mi vida en el cine (1975). A finales de la década de 1940 y principios de la de 1950, Chaplin fue perseguido por el Comité de Actividades Antiamericanas, por su pensamiento político de izquierdas; dejó los Estados Unidos en 1952 para comenzar a vivir en Suiza. En 1972 volvió por un breve periodo de tiempo para recibir varios premios, entre ellos un Oscar honorífico por sus contribuciones a la cinematografía. Chaplin fue nombrado Sir en 1975 a la edad de 85 años por la reina Isabel II. Vida personal. En 1918, Charles Chaplin contrajo matrimonio

De los que dicen y escriben, provecho habremos de tener.

De los que dicen  y escriben, provecho habremos de tener. Como se que de la paciencia, siéndolo, sacaremos las más amplias satisfacciones, les compartimos estas líneas, leerlas y sabrás porque lo afirmamos. * La gente cree que la paciencia es pasiva, y no es así. La paciencia es activa. Es fuerza concentrada. * Siempre que el poder y la paciencia se enfrenten, hay que apostar por la paciencia. * Alguien que tiene paciencia puede tener cualquier cosa que se proponga. * Los obstáculos y las dificultades desaparecen como por arte de magia ante quien tiene paciencia y perseverancia. * El fruto de la amarga paciencia es muy dulce. * Si sólo hubiese alegría en el mundo, no podríamos aprender a ser valientes y pacientes. * Ten paciencia en todos los ámbitos, pero, sobre todo, ten paciencia contigo mismo. * Con la fuerza o el ingenio puedes lograr algunas cosas, pero con la paciencia puedes lograr muchas más. * La paciencia no se puede obtener de la noche a la mañana. Es como un músculo. Hay que ejercitarlo un poco cada día. * Es un error creer que todo error es realmente un error. Eso solo lo puede decir el tiempo. Por lo tanto, ten paciencia. * Nuestros actos tienen consecuencias, y debes soportarlas pacientemente. * La mejor forma de tener paciencia es estar haciendo otra cosa mientras tanto. *. Las cosas siempre son difíciles antes de pasar a ser fáciles. Pero debes saber que: La paciencia tiene límites. Si tienes demasiada paciencia, se convierte en cobardía. Fuente: PsicoActiva.com / www.elconstructor10.mx   ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.     

Huellas en la arena (Una parábola)

Huellas en la arena (Una parábola) Una noche soñé que caminaba por la playa con Dios. Durante la caminata, muchas escenas de mi vida se iban proyectando en la pantalla del cielo. Con cada escena que pasaba notaba que unas huellas de pies se formaban en la arena: Unas eran las mías y las otras eran de Dios. A veces aparecían dos pares de huellas y a veces un solo par. Esto me preocupó mucho porque pude notar que, durante las escenas que reflejaban las etapas más tristes de mi vida, cuando me sentía apenado, angustiado y derrotado, solamente había un par de huellas en la arena. Entonces, le dije a Dios: “Señor, Tú me prometiste que si te seguía siempre caminarías a mi lado. Sin embargo, he notado que en los momentos más difíciles de mi vida, había sólo un par de huellas en la arena. ¿Por qué, cuándo más te necesité, no caminaste a mi lado?”. Entonces Él me respondió: “Querido hijo. Yo te amo infinitamente y jamás te abandonaría en los momentos difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas es porque yo te cargaba en mis brazos…”. Autor anónimo. Aunque no quiere decir que no tiene autor, solo es que su autor, no puso su nombre a veces no es necesario, cuando se busca ayudar sin que sepan, no esperas que tus favores se te devuelvan, estos te darán esa satisfacción que es el dar, sin esperar.             ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.   

Reflexión

Reflexión   Cuando los años corren, se acumulan experiencias y virtudes y en esta reflexión se reflejan, producto de haber llegado y estar bien, para ser ejemplo este es un diálogo común de un joven incrédulo y un viejo asentado. ¿Por qué corres veterano, a caso crees que vencerás al tiempo? ¡El veterano con una sonrisa en el rostro, se sentó y con un tono muy amable respondió a la pregunta del joven: “Fue muy buena tu pregunta, muy mala tu observación”.   ¿Quieres saber por qué corro?   “¡Escucha y pon atención! Corro porque vivo agradecido, de andar corriendo a mi edad.   Corro porque mi familia apoya mi decisión y cuando salgo a correr, me traigo su bendición.   Corro porque a esta edad, lo hago con más cariño, será porque a cada adulto nos queda algo de niño.   Corro porque aquí aprendí a ser humilde, cuando llega la victoria y valiente ante la derrota, aunque esta no sabe a gloria.   Aprendo a pedir perdón y también a perdonar es muy fácil recibir, pero muy difícil dar.   Por eso corro mi hermano y si quieres otra razón corro porque tengo agallas y buen puesto el corazón y cuando llegue el momento de emprender la retirada lo haré con la frente en alto y firmeza en la mirada.   Y en mi última carrera, no me importará el escore cuando caiga la última vuelta, me sentiré triunfador.   Y entonces podré decir, por lo dulce y lo amargo, por la alegría y el dolor, por los amigos ganados”.   El joven expresó un suspiro y le expresó al veterano:   Gracias mil, gracias señor, ahora entiendo, por qué corre mi papá.   …Con dedicatoria a todos los veteranos, que cada día practican atletismo o algún otro deporte.   ¡Lo mejor de lo mejor para ustedes!   *Fuente: Del muro de Chapus Bike.       ¡Suscríbete a nuestro newsletter!  Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.     

“Life’s Little Instruction Book”… Nunca te detengas en hacer recomendaciones

“Life’s Little Instruction Book”… Nunca te detengas en hacer recomendaciones   Jackson Brown fue un padre preocupado por la felicidad de su hijo y por ello le escribió unos “consejo al irse a estudiar a la Universidad, lejos de su casa y su hijo, al leerlos, decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros. Los mensajes tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Jackson Brown para editar un libro con ellos, “Life’s Little Instruction Book”, una publicación que rápidamente se convirtió en un Best Seller traducido a varios idiomas.   Hijo: Cásate con la persona correcta. De esta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria. Observa el amanecer por lo menos una vez al año. Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos. Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa. Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra. Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.   Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución. Maneja carros que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa. Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe. Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.   Dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza. Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir. Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado. Haz lo que creas que sea correcto, sin importar lo que otros piensen. Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.   Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades. Recuerda el viejo proverbio: sin deudas, no hay peligros ni problemas. Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir. Acude a tiempo a tus compromisos. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno. Confía en la gente, pero cierra tu casa con llave.   Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’ .No confundas confort con felicidad. Nunca confundas riqueza con éxito. No pierdas el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos. No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices. Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus gastos.   Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes. No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta. No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene. Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él. Escucha el doble de lo que hablas (por eso tenemos dos oídos y una sola boca).Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.   Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos. Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento. Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres. Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles. La gente más feliz no es la que necesariamente tiene lo mejor de todo, sino la que disfruta de cada instante de su vida.   Les he compartido porque me llego y seguro estoy que a muchos también, pues lo bueno es que se comparte de uno en uno, de generación en generación, compartirlo será un buen regalo.    

Busca y encuentras… Espera y te llegará… Da y te darán

Busca y encuentras… Espera y te llegará… Da y te darán Esta historia te hará reflexionar, independientemente de tu creencia religiosa.   Un hombre santo tuvo un día para hablar con Dios y le dijo: “Señor, me gustaría saber cómo son el cielo y el infierno”. Dios entonces llevó al hombre santo a dos puertas. Abrió una y le dejó mirar dentro. Había una gran mesa redonda. En el centro de la mesa había un enorme tazón que contenía comida deliciosamente condimentada y perfumada. El hombre santo tenía agua de boca. Las personas sentadas alrededor de la mesa eran delgadas, pálidas y enfermas. Todos parecían hambrientos. Tenían cucharas con largos cables atados al brazo. Todos alcanzaron el plato de comida y pudieron tomar algo, pero como el mango de la cuchara era más largo que el brazo, no podían llevar la comida a la boca. El hombre santo tembló al ver su miseria. Dios dijo: “Acabas de ver el infierno”. Dios y el hombre se dirigieron hacia la segunda puerta. Dios lo abrió. La escena que vio el hombre era la misma que la anterior. Allí estaba la gran mesa redonda y el recipiente que hacía agua la boca. Las personas alrededor de la mesa también tenían cucharas con mangos largos. Esta vez, sin embargo, estaban bien alimentados, felices y hablando entre ellos, sonriendo. El hombre santo le dijo a Dios: “¡No entiendo!” Es simple, Dios contestó, han aprendido que el mango de la cuchara no te permite alimentarte… pero te permite alimentar a tu vecino. Luego aprendieron a alimentarse unos a otros. Los de la otra mesa, por otro lado, sólo piensan en sí mismos… El infierno y el paraíso son iguales en estructura Traemos la diferencia dentro de nosotros. Me permito agregar un pensamiento que no es mío. “En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no para satisfacer la codicia de algunos. Nuestros pensamientos, por muy buenos que sean, son perlas falsas, si no se transforman en acciones. Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. Mahatma Gandhi. La solidaridad siempre paga, no la codicia.    

La casa imperfecta

La casa imperfecta   Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar su pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Iba a extrañar su salario mensual, pero necesitaba retirarse; ya se las arreglarían de alguna manera. El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado dejara la compañía y le pidió, como favor personal, que hiciera el último esfuerzo: construir una casa más. El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía a las claras que no estaba poniendo el corazón en lo que hacía. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, lo mismo que el de sus ayudantes, era deficiente. Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera. Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal, diciéndole.:“Esta es tu casa, querido amigo, es un regalo para ti”. Si el albañil hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. ¡Ahora tendría que vivir en la casa imperfecta que había construido!   Reflexión: A veces construimos nuestras vidas de manera distraída, sin poner en esa actuación lo mejor de nosotros. Muchas veces, ni siquiera hacemos nuestro mejor esfuerzo en el trabajo. Entonces, de repente, vemos la situación que hemos creado y descubrimos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Sí lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente. Sería interesante conseguir actuar como si estuviésemos “construyendo nuestra casa”. La vida es como un proyecto de “hágalo-usted-mismo”. Tu vida, ahora, es el resultado de tus actitudes y elecciones del pasado. ¡Tu vida de mañana será el resultado de tus actitudes y elecciones de hoy! Fuente: Psiqueviva. El poder de la mente Cuanto es lo que demos, cuanto es lo que  recibiremos. Cuando no se tiene, se pide con fervor, cuando ya se logra se tira por la borda, seamos cuidadosos, de lo que hacemos, muy bondadosos y agradecidos, pues todo lo que se da, se nos devuelve con creces.  

Un camino enzoquetado

Un camino enzoquetado   Tanzan Y Ekido, el Monge, iban un día por un camino embarrado. Caía una fuerte lluvia. Al llegar a un recondo, se encontraron a una joven encantadora con kimono y faja de seda, que no podía atravesar el cruce. “Vamos, muchacha”, dijo Tanzan enseguida, y alzándola en brazos la pasó. Ekido no volvió a hablar hasta la noche, cuando llegaron a alojarse en un templo. Entonces no pudo contenerse más. “Nosotros los monjes, no debemos acercarnos a las mujeres”, le dijo a Tanzan, “especialmente a las jóvenes y bonitas. Es peligroso. ¿Por qué hizo usted eso?”. “Yo dejé a la chica allá atrás”, dijo Tanzan. “¿Usted todavía la está cargando? Muchas veces resulta difícil distinguir entre un problema real y uno mental. El problema real es aquel que, a ojos de mil personas, todos ellos coincidirían que efectivamente nos encontramos ante un problema, como es el caso de una enfermedad terminal. En el otro caso probablemente, muchas de esas mil personas no lo considerarían como tal, pero a ojos de uno, puede llegar a ser un infierno difícil de superar. Aprende a diferenciar lo que tus ojos ven, de lo que tu mente quiera que veas y recuerda. No permitas que un dolor, no te deje ver las alegrías que, día a día, la vida te vuelve a regalar.   Una más, la segunda.   Vivir el presente   “Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo: -Me han dicho que tú eres sabio…. Por favor, dime qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás de las personas. El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo. Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre, sorprendido. Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar. El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida. Vivir pues el ahora, el momento, que lo que viene en el transcurrir del tiempo, vendrá.   Fuente: Psiqueviva, el poder de la mente.  

Cuando el tiempo va arrastrando los años y a nosotros

Cuando el tiempo va arrastrando los años y a nosotros   El tiempo tiene su manera especial para tomarnos desprevenidos al paso de los años. Me parece que apenas ayer era joven, pero no. En cierta forma parece que fue hace mucho tiempo. ¿A dónde se fueron los años? Sé que los viví. Tengo visiones de cómo fueron y de todas mis esperanzas y sueños. Pero allí está. Ya llegó el otoño de mi vida y casi me ha tomado por sorpresa. ¿Cómo llegue aquí a mis 50-60 años tan rápido? ¿A dónde se fueron los años de mi juventud? Recuerdo que pensaba que ese otoño estaba tan lejos que no podía imaginar cómo sería. Pero me llegó. Mis amigos están jubilados y se vuelven ‘canosos’… Como yo, se mueven más lento. Algunos están en mejor forma, otros peor que yo, pero en todos veo el cambio. Eran jóvenes y vibrantes como yo… Pero la edad empieza a sentirse y a notarse. Ahora somos aquellas personas mayores que nunca pensamos que seríamos algún día. Tomar una siesta ya no sólo es algo agradable como era, ahora es algo necesario y obligatorio. Porque si no lo hago por propia voluntad, simple y sencillamente me quedo dormido donde me encuentre sentado. Así he entrado en esta nueva etapa de mi vida. Casi sin preparación para sufrir dolores y achaques, y la pérdida de fuerza, agilidad y habilidad para ir y hacer las cosas que quisiera. Pero lo que sí sé, es que este otoño se irá más rápido. ¡Entonces empezará otra aventura! Quizás habrá algún arrepentimiento por haber hecho cosas que hubiese querido no hacerlas, y por no haber hecho cosas que sí debí hacer. Pero hay muchas más con las que estoy contento. Si todavía no te ha llegado tu otoño, déjame recordarte que vendrá mucho más rápido de lo que piensas. Entonces: Cualquier cosa que quieras lograr en tu vida hazla ahora, rápido. No lo pospongas por mucho tiempo. La vida se pasa pronto. Haz todo lo que puedas hoy, porque nunca estarás seguro si ya estás en tu otoño o no. Sólo Dios sabe si podrás lograr vivir todas las estaciones. ¡Así que vive el hoy y el ahora, y di ahora las cosas que quieres que tus seres queridos recuerden! La vida es un regalo que Dios nos ha dado. Haz de este viaje algo único, agradable, fantástico para ti y para tus seres queridos, tus allegados y en general para los que te rodean. ¡VIVE BIEN! ¡Goza tus días! ¡Haz cosas agradables! ¡Sé feliz! Así será siempre, por los años de los años y hay que comprender que el camino ya andado, lo volverán a caminar, con aciertos con desaciertos; con alegrías, con desánimos. Pero eso lo que nos da la experiencia de vivir, aunque te digan por ahí lo caminarás. Los años que tengas, no importa, lo que importa es que no tengas temores para afrontar, lo que sea, o malo o lo bueno a todo se enfrenta para bien o para mal, pero serás feliz si quieres serlo.  

Los principios y valores son la verdadera grandeza del ser humano

Los principios y valores son la verdadera grandeza del ser humano El sucesor Un exitoso hombre de negocios se estaba haciendo viejo y sabía que era el momento de elegir un sucesor para hacerse cargo del negocio. En lugar de elegir uno de sus gerentes o sus hijos, decidió hacer algo diferente. Él llamó a todos los jóvenes ejecutivos de su compañía en conjunto. Dijo: “Es hora de que me retire y elegiré el próximo Director. He decidido elegir a uno de ustedes”. Los jóvenes ejecutivos se sorprendieron, pero continuó el jefe. “Hoy voy a dar a cada uno de ustedes una semilla- una muy especial semilla. Quiero que planten la semilla, le pongan agua y vuelvan aquí dentro de un año con lo que ha crecido de la semilla que les he dado. Luego juzgaré las plantas que traigan y el dueño de la planta que yo elija será el próximo director”. Un hombre, llamado Jim, estaba allí ese día y al igual que los otros, recibió una semilla. Fue a su casa y con entusiasmo le contó a su esposa la historia. Ella le ayudó a conseguir un bote, la tierra, la composta y plantó la semilla. Todos los días, añadía agua y miraba si había crecido algo la planta. Después de unas tres semanas, algunos de los otros ejecutivos comenzaron a hablar de sus semillas y de las plantas que comenzaban a crecer. Jim miraba su semilla, pero nada que crecía. Tres semanas, cuatro, cinco semanas pasaron, todavía nada. Los otros hablaban de sus plantas, pero Jim no tenía una planta y se sentía un fracaso. Pasaron seis meses – aún no había nada en el bote de Jim. Sólo sabía que había dañado su semilla. Todo el mundo tenía árboles y plantas altas, pero él no tenía nada. Jim no les dijo nada a sus colegas, sin embargo, mantuvo regando y fertilizando la semilla – deseaba que la semilla creciera. Un año pasó y por último todos los jóvenes ejecutivos de la empresa trajeron sus plantas delante del director general para la inspección. Jim le dijo a su esposa que no iba a llevar un bote vacío. Pero ella le pidió que fuera honesto acerca de lo sucedido. Jim se sintió mal, pensó que iba a ser el momento más embarazoso de su vida, pero sabía que su esposa estaba en lo cierto. Tomó su bote vacío y lo llevó a la sala de juntas. Cuando Jim llegó, se sorprendió de la variedad de plantas cultivadas por los demás ejecutivos. Eran hermosas – en todas las formas y tamaños. Jim puso el bote vacío en el suelo y muchos de sus colegas se rieron, algunos sentían pena por él. Cuando el director llegó, examinó la habitación y saludó a sus jóvenes ejecutivos. Jim sólo trató de esconderse en la parte posterior. “Vaya, qué grandes plantas, árboles y flores que han crecido”, dijo el director. “Hoy en día uno de ustedes será nombrado director en reemplazo mío”. De repente, el director vio a Jim en el fondo de la sala con su bote vacío. Ordenó al gerente financiero traerlo al frente. Jim estaba aterrorizado. Pensaba, el director sabe que soy un fracaso. Tal vez me va a despedir. Cuando Jim llegó a la parte delantera, el director le preguntó qué le había pasado a la semilla – Jim le contó la historia. El director pidió a todos sentarse, excepto Jim. Miró a Jim, y luego anunció a los jóvenes ejecutivos, “He aquí a mi lado su nuevo director. Su nombre es Jim”. Jim no lo podía creer. «¿Cómo podía ser el nuevo director? Dijeron los otros. A continuación, dijo el director: “Hace un año, les di a todos en esta sala una semilla. Yo les dije que tomaran la semilla, la plantaran, la regaran con agua y la trajeran de vuelta a mi hoy. Pero yo les di a todos semillas muertas – no era posible que crecieran”. “Todos ustedes, a excepción de Jim, me han traído árboles, plantas y flores. Cuando encontraron que la semilla que yo les di no crecería, la sustituyeron por otra semilla. Jim fue el único con el coraje y la honestidad que me trajera un bote con mi semilla que le di. Por lo tanto, él es el que será el nuevo director”. Recuerden que: Si plantas honestidad recogerás confianza. Si plantas bondad, cosecharás amigos. Si plantas humildad, cosecharás grandeza. Si plantas perseverancia, cosecharás felicidad. Si trabajas duro, cosecharás el éxito. Si plantas perdón cosecharas la reconciliación. Me lo encontré por ahí, me lo enviaron o como en estos tiempos se dice “lo baje” y siguiendo la recomendación de esta reflexión de compartirla si es buena para los demás y suponiendo o asegurando yo que lo es, lo estoy compartiendo, y se moverá por todos los medios que tenemos y que utilizamos. Que sea para bien, como siempre.  

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