Caminos del tiempo

Enseñar el valor del esfuerzo
Enseñar el valor del esfuerzo Nada regalan en la vida, la suerte no existe, solo el esfuerzo y el trabajo. Así es, o así debería ser siempre. Nuestra sociedad nos ha creado el falso sueño de que saliendo en los medios de comunicación, inventando un personaje o una estrategia, podemos ser ricos y famosos en un momento. Con todo eso, lamentablemente hemos perdido el valor del esfuerzo, ya no creemos en él. Pensamos que ganarse la vida con esfuerzo día a día es una estupidez, y soñamos con una lotería basada en la mentira, en el engaño o en la falta de respeto hacia nosotros mismos o hacia los demás. Muchos quieren ese minuto de gloria que les haga conseguirlo todo en un momento, conseguir cosas materiales… Queremos todo a corto plazo porque lo saboreamos más rápido, pero bien es cierto que los grandes éxitos se van cultivando con el paso del tiempo. El esfuerzo es dignidad. Los grandes hombres y las grandes mujeres son aquellos que se esfuerzan sin descanso. Son los que pasan su vida encerrados en un laboratorio buscando un descubrimiento que ayude a la humanidad. Esos panaderos que se levantan antes que el sol para ofrecernos “el pan nuestro de cada día”. O esos médicos que deciden cruzar fronteras para ayudar a los demás. No nos engañemos, el esfuerzo es dignidad, es intentar hacer las cosas mejor con una sonrisa, con ganas de seguir luchando día a día, hora a hora y minuto a minuto, por conseguir nuestros sueños; el ser consciente de los errores que cometemos y buscar alternativas, aunque ese día hayamos trabajado el doble, eso es dignidad y esfuerzo. Cuando uno se vale por si mismo lo menos es dar gracias a Dios porque lo está haciendo, porque tiene conque y además conserva la fe y esperanza en si mismo, para poder dar a quienes de uno dependen, es un esfuerzo que da. Finalmente les comparto lo que Mahatma Gandhi expreso: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total, es una historia completa”. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
Piensa
Piensa Hay que darse para poder dar, pues si no tienes no hay de dónde sacar. Llena el saco para tener y dar, no te quedes con todo, tan solo con lo necesario. No acumules de más, ten para ti lo suficiente para ser feliz, pues no necesitas de mucho. Sonríe o llora, según te vaya y síguele que la vida, a pesar de los pesares, es hermosa. A la vida por tal, hay que disfrutarla como estés y en donde estés. Ante todo, quiérete, tente fe y ten fe en Dios. Erasmo 2023-1 Para acceder a información que vale suscríbase a el Elconstructor10.mx.
Un día sin felicidad, es un día que pierdes.
Un día sin felicidad, es un día que pierdes. Leamos a LIN-YU-TANG “La Importancia de Vivir” quien nos ofrece la sustancia del pensamiento chino, una que sirve a la vida y que por ello no es conocimiento sino sabiduría.Sabiduria que madura con los años y nos repliega a lo esencial, lo que nos da vida, para vivir esos últimos años de cada quien. Tú ya no tienes muchos años para vivir, y además no podrás llevarte nada cuando te vayas, por lo cual debes ser ahorrativo, pero sin sacrificar tu bienestar. Gasta el dinero que deba ser gastado, disfruta lo que deba ser disfrutado, y dona lo que te sea posible. No te preocupes por lo que pasará cuando te hayas ido, porque cuando te vuelvas polvo, no sentirás si te alaban o te critican, si te visitan al cementerio o te olvidan. El tiempo para disfrutar la vida es este momento, y los bienes que tan difícilmente ganaste debes gozarlos. No te preocupes mucho por tus hijos, porque ellos tendrán su propio destino y encontrarán su propio camino. Cuida, en especial a tus nietos, ámalos, consiéntelos, y también trata de disfrutarlos mientras puedas. La vida debe tener más cosas que trabajar desde la cuna hasta la tumba. Despiértate diariamente a disfrutar un día más de vida sin peleas con nadie ni rencores. No esperes mucho de tus hijos. Los hijos, aunque se preocupen por sus padres, también estarán continuamente ocupados con sus trabajos, sus compromisos y con su propia vida. Muchos hijos que no se preocupan de sus padres, pelearán por sus bienes aun cuando todavía estén vivos, y desearán que pronto dejen esta vida para poder heredar sus propiedades y riqueza. Si ya tienes 65 años o más, no intercambies tu salud por riqueza trabajando en exceso, ya que estarás cavando tu temprana sepultura. De mil hectáreas sembradas de arroz, sólo puedes consumir 1/2 taza diaria, y de mil mansiones, sólo necesitas un espacio de 8 metros cuadrados para descansar en las noches, así que, si tienes alimento y algo de dinero para tus necesidades, no necesitas más. Trata de vivir feliz, pues solo tienes una vida. No te compares con otros midiendo tu fama, tu dinero o tu status social, o ufanándote por ver los hijos de quién tienen más éxito, y en lugar de eso, reta a tus hijos a que logren felicidad, salud, gozo, y calidad de vida. Acepta las cosas que no puedes cambiar, pues si te preocupas demasiado, puedes estropear tu salud. Crea tu propio bienestar y encuentra tu propia felicidad, haciendo cosas que te diviertan y alegren diariamente. Un día sin felicidad, es un día que pierdes. Teniendo buen ánimo, la enfermedad se curará, pero teniendo un espíritu alegre, la enfermedad se curará más rápido, o nunca se acercará. Con buen carácter, adecuado ejercicio, alimentos sanos, y un consumo razonable de vitaminas y minerales, tendrás vida saludable y placentera. Pero sobre todo, aprende a apreciar la bondad en todo, en la familia y amigos, pues ellos te harán sentir joven, reviviendo los buenos momentos, y los pasajes interesantes de tu vida. Dicen que, en la vida quien pierde el techo, gana las estrellas y así es. El tiempo y las oportunidades son como el agua de un río, que nunca podrás tocarla dos veces, porque ya pasó y nunca pasará de nuevo. Aprovecha cada minuto de tu vida y no rechaces las oportunidades de conocer el mundo y disfrutar las cosas buenas de la vida, pues es posible que nunca se te vuelvan a presentar. Nunca te fijes en la apariencia, porque ésta cambia con el tiempo. No busques a la persona perfecta, porque ésta no existe. Busca si lo deseas, a alguien que te valore como persona, y si no la hallas, disfruta tu soledad que es mucho mejor que una mala compañía. Cree en Dios, cualquiera que sea el concepto que tengas de él, y trata de gozar la vida que es muy corta, disfrutando la familia y los amigos, pues te irás tarde o temprano de este mundo, y nadie te dará las gracias. Que la salud y el bienestar te acompañen siempre. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
De las ausencias.
De las ausencias Es de mentes diversas, de sentimientos distintos, de necesidades y de mentes creativas, como lo son todas las reflexiones que aquí les compartimos y que pretendemos les sirva a algunos o a todos nuestros lectores de muchas partes. La mala costumbre que tenemos muchos de los seres humanos de valorar algo solamente en su ausencia y no en su presencia, como, por ejemplo: Valoramos el dinero cuando nos falta, valoramos el tiempo cuando estamos muriendo, valoramos la familia cuando la perdimos y valoramos el frío cuando hace calor, y deseamos que haga calor cuando hace. Solamente cuando recibimos un golpe bajo, dejamos de posponer la vida para después. Vivimos de recuerdos del pasado, o anhelando un futuro que ni sabemos si vamos a alcanzar, mientras sufrimos el presente como si nos encontráramos en una prisión sin salida. Nos quejamos de nuestros hijos pequeños, y luego cuando crecen deseamos que vuelvan a ser niños. Vivimos discutiendo con nuestros padres, y luego cuando mueren, anhelamos con todo nuestro ser poder retroceder el tiempo y darles tan solo un abrazo más. Nos quejamos de todo lo que nos falta, y nos olvidamos de disfrutar de lo que nos sobra. El ayer ya pasó, y el futuro es incierto. Solamente nos queda vivir aquí, y ahora, y sembrar lo mejor que tengamos, confiando en que vamos a cosechar lo mejor después. Por qué esperar para decir lo que nunca se dice. ¿Esperar para decir te amo? ¿Por qué no luchar hoy por lo que deseas? ¿Por qué guardarte sonrisas, abrazos, y besos? ¿Por qué no pedir perdón? Nunca creemos que se nos puede acabar el tiempo, hasta que se nos acaba. Nunca creemos que podemos perder algo, hasta que lo perdemos. Nunca creemos que vamos a morir, hasta que estamos muriendo. ¿Por qué no mejor disfrutar del sol, cuando está brillando? ¿Por qué no mejor dejar que la lluvia nos moje, cuando está lloviendo? ¿Por qué no reír cuando estamos felices, y llorar cuando sufrimos? Sufrir, también es vivir. Que duela también es señal de que puedes SENTIR. Sentir, todavía es señal de que hay ESPERANZA. No esperes a enterarte de que estás muriendo, para empezar a vivir. La vida es solo esto, el AQUÍ y el AHORA. ¡Todo lo demás es ilusión! ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
Los nuevos desafíos para el 2022.
Los nuevos desafíos para el 2022. Los tiempos que hoy vivimos de pandemia, de contracción de la economía, la carestía de los productos no sólo suntuarios, también los básicos que han subido exponencialmente y siguen para bajar significativamente el poder de compra o adquisitivo de las personas en general. Hoy ya no se compra lo mismo, no lo de hace años o tan siquiera el año pasado, los mismos productos, equipos y automóviles ya no se pueden adquirir con facilidad, están fuera del radar para las grandes mayorías. Sólo para quienes, las minorías, con ingresos muy altos que de una y otra forma los obtienen como funcionarios de alto nivel, empresarios con suerte de tener demanda de sus servicios y buenos contratos para suministrar o construir, podrán adquirir, lo que la inmensa mayoría no puede, trayendo consigo la separación de los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco. Aquí me refiero a los que sus ingresos, son formales y no a los que los obtienen de otras maneras, de forma ilícita, aquí los dejamos por fuera, aunque inciden en el mercado. Pero como todo lo que sucede en la vida, no todo lo que hoy es, deberá hacernos infelices ante esta situación “desfavorable”, pues la actual situación que estamos viviendo, debe ser de coyuntura, para provocarnos el que nos demos más tiempo para mirar hacia nuestro propio interior, para formularnos preguntas que quizás habíamos estado evitando hacérnoslas durante demasiado tiempo. Así que en estos convulsos tiempos en que vivimos más de manera virtual y menos presencial, ¡quién lo diría hace un par de años!, se está encontrando consuelo en uno mismo. Lo que siempre ha sido así, que, ante catástrofes, hecatombes y caídas de las que hablamos y de las que habremos de levantarnos, ir a nuestro propio encuentro, al concebir desde ese nuestro interior que hay mejores cosas en la vida, que el de tener un poder adquisitivo que nos permita comprar lo que se quiera, aunque no se necesite y sólo sea para tener lo mismo o mejor que otros. Estos estados de “bienestar” sí que son las que te llevan a la infelicidad, al desorden personal y familiar. Los nuevos desafíos son los de no esperar a que se den o lleguen esas complicaciones a las que hacemos referencia, más bien provocarnos una corriente y llegada de beneficios hacia nosotros; desde la estabilidad emocional ante tales situaciones, la búsqueda de nuevos y adicionales ingresos para remediarse y salir adelante, logrando de nuevo, el estado ideal, lo de una persona emocional positivo. En estos estados de ánimo con sus prisas, con eventualidades y complejidades puede que ya no formen parte importante en nuestras vidas y seamos más sensatos, más racionales, viendo el ahora pues el pasado allá está y el futuro no ha llegado. Se concluye, si con lo que tienes eres feliz, porque cumples con tus allegados, con los que dependen de ti, de los que son tu compromiso, ¡qué bueno!, pero no está por demás que, sin enfermizo afán, te asegures, le blindes, no gastando de más y menos lo que no tienes o aun peor, por tener igual a lo de otros, pues son tiempos de guardar y aplicarnos en la oportunidad que nos dan estos “nuevos desafíos”. Prepararse, ser persona de bien que nada cuesta y sí te da mucho, ten confianza en ti para que remontes cualquier cuesta, por más empinada que sea y disfruta la bajada, porque con vuelo volverás a subir. Erasmo. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
Las manos del abuelo
Las manos del abuelo Nunca volveré a ver mis manos de la misma manera… El abuelo con noventa y tantos años, sentado débilmente en la banca del patio, no se movía, sólo estaba sentado cabizbajo mirando sus manos. Cuando me senté a su lado no se dio por enterado, y entre más tiempo pasaba, me pregunté si estaba bien. Finalmente, no queriendo realmente estorbarle sino verificar que estuviese bien, le pregunté cómo se sentía, levantó su cabeza, me miró, sonrió y me dijo con voz clara y fuerte: «Sí, estoy bien, gracias por preguntar». Le dije luego, no quise molestarte abuelo, pero estabas sentado aquí simplemente mirando tus manos y quise estar seguro de que estuvieses bien, le expliqué. ¿Te has mirado alguna vez tus manos? me preguntó y luego me dice: Quiero decir, ¿realmente te has mirado tus manos? Solté mis manos de las de mi abuelo, las abrí y me quedé contemplándolas. Les di la vuelta, palmas hacia arriba y luego hacia abajo. y le dije, ¡No!, creo que realmente nunca las había observado. El abuelo sonrió y me contó esta historia: – «Detente y piensa por un momento acerca de tus manos, cómo te han servido bien a través de los años. Estas manos, aunque arrugadas, secas y débiles han sido las herramientas que he usado toda mi vida para alcanzar, agarrar y abrazar la vida. Ellas pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo. Cuando niño, mi madre me enseñó a juntarlas en oración. Ellas ataron los cordones de mis zapatos y me ayudaron a ponerme mis botas. Han estado sucias, raspadas, ásperas, hinchadas, cortadas, secas y dobladas. Se mostraron torpes cuando intenté sostener a mi hijo recién nacido. Adornadas con mi anillo de bodas, le mostraron al mundo que estaba casado y que amaba a alguien muy especial. Ellas temblaron cuando enterré a mis padres, y cuando caminé hacia el altar con mi hija en su boda. Han cubierto mi rostro, peinado mi cabello y lavado y limpiado el resto de mi cuerpo, y hasta el día de hoy, cuando casi nada más en mí sigue trabajando bien, estas manos me ayudan a levantarme y a sentarme, y se siguen uniendo para orar. Estas manos son la marca de dónde he estado y la rudeza de mi vida. Pero más importante aún, es que son ellas las que Dios tomará en las Suyas cuando me lleve a casa. – Desde entonces, nunca he podido ver mis manos de la misma manera…Y aún recuerdo cuando Dios estiró las Suyas y tomó las de mi abuelo y se lo llevó a casa. Cada vez que voy a usar mis manos pienso en mi abuelo… es cierto que nuestras manos son una bendición. Hoy me pregunto… ¿qué estoy haciendo con mis manos? ¿Las estaré usando para abrazar y expresar cariño, o las estaré usando para golpear, señalar y para expresar ira hacia los demás? Usemos las manos mejor para asir la felicidad, para no dañar, para saludar cada amanecer al día que se nos abre, para una oportunidad de darnos y dar. Autor anónimo, como muchos que les he compartido, pero sí nos dejan que sin protagonismos el ser ayuda, más que destruye. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
Por amor al arte.
Pintura: John Philip Falter (1910 – 1982). Por amor al arte. John Philip Falter nació en Plattsmouth, Nebraska, en 1910. Siendo muy pequeño, en 1916, se trasladó junto a su familia a Falls City, donde su padre abrió una tienda de ropa. Siendo estudiante de secundaria, ganó un premio con una tira cómica, que fue publicada en el Falls City Journal, tras lo que JN Darling «Ding», ganador del Premio Pulitzer de caricatura, diría de él que debería convertirse en ilustrador. Más tarde, ya graduado, estudió en el Kansas City Art Institute, donde conoció e hizo amistad con RG Harris, Emery Clarke y Richard E. Lyon. Más tarde logró una beca para la Art Students League de Nueva York City, sin embargo, su temor a sus compañeros de estudios, la mayoría comunistas declarados, le hizo abandonar al cabo de un mes. No obstante, comenzó a asistir a clases nocturnas en la Grand Central School of Art. Eran los tiempos de la Gran Depresión, cuando la mayoría de los artistas jóvenes tenían dificultades para encontrar trabajo. Sin embargo, tuvo mucha suerte y pudo encontrar un puesto como ilustrador de portadas de las revistas Pulp. Abrió un estudio en New Rochelle, Nueva York, en lo que fue durante años una colonia de ilustradores, en la que vivían artistas como Frederic Remington y Norman Rockwell. Falter recordaría más tarde: «Rockwell fue nuestra inspiración entonces. Yo no lo conocí hasta años más tarde. Nos hubiera gustado escuchar que Rockwell estaba en esa calle… todos nos habríamos apresurado a correr tras él. Si nos decían que había mirado en un escaparate, nos fijábamos en la misma ventana tratando de asimilar lo que él miró por ósmosis». Pronto descubrió que había muchas más posibilidades de ganar más dinero en la publicidad que en otros campos de la ilustración. En 1938, ya había logrado varios clientes importantes como Gulf Oil, Four Roses whisky, Camisas de la Flecha y Pall Mall. Sus trabajos aparecían en las principales revistas nacionales. Gracias a estos ingresos pudo dedicarle más tiempo a la pintura de caballete. En 1943 se alistó en la Marina, siendo ascendido rápidamente de primer oficial de puente de contramaestre a teniente, en una misión especial como artista. Sus obras se emplearon para transmitir ánimos y estimular a las tropas de reclutamiento estadounidenses. Diseñó en ese tiempo más de 300 carteles. Aunque es más conocido por sus portadas de revistas, ilustró importantes publicaciones, como Esquire, Good Housekeeping, Cosmopolitan, McCall, y las revistas Life y Look. Ilustró, además, más de cuarenta libros, produciendo una obra impresionante en volumen y variedad de temas. También fue un excelente retratista Entre otros pintó a Clark Gable, James Cagney, Olivia de Havilland y al Almirante «Bull» Halsey. Durante las décadas de 1970 y 1980, tras de una crisis profesional provocada por el declive de las revistas ilustradas, recomenzó con los temas históricos occidentales y americanos, haciendo énfasis en la migración de 1843 a 1880 desde el río Missouri a las Montañas Rocosas. Murió en mayo de 1982, cuando contaba con 72 años de edad, en la Clínica de la Universidad de Pennsylvania en Philadelfia, tras sufrir un derrame cerebral. Fuentes: http://www.artnet.com/artists/john-philip-falter/ https://trianarts.com/grandes-ilustradores-john-philip-falter/#sthash.5dj8HGtV.dpbs https://www.illustratedgallery.com/artwork/for-sale/artist/john-philip-falter/ https://en.wikipedia.org/wiki/John_Philip_Falter Nota del emisor: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro, y que otras personas disfruten contemplando sus obras. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
Tu hogar, tu reflejo
Pintura: «Sunday Gardening” de John Falter.1910 – 1982. Tu hogar, tu reflejo Un hogar que está sucio y lleno de desorden, no es un lugar feliz para vivir, tiene energía negativa y las personas que viven en este entorno se verán afectadas. El desorden entorpece y estanca haciendo muy difícil seguir adelante en nuestros caminos. El estrés de búsqueda de cosas provoca ansiedad, deprime y trae confusión, por ello la importancia de tirar o donar lo que ya no necesitamos para dar un aire nuevo al hogar. Tu casa es el reflejo de tu vida, y esto implica todo: parte física, espiritual, sentimental, laboral, social y familiar. Recuerda siempre que hay un lugar para cada cosa y cada cosa debe estar en su lugar, esto ayuda a estar en armonía y repercute en un mejor flujo de energía. Se debe hacer limpieza de casa y deshacerse o remodelar todo aquello que no nos haga sentir bien, para dejar paso a lo nuevo. No se deben acumular cosas, sacar de la casa todo aquello que no aporta nada, todo lo que no sirve o no ya no te gusta. Al deshacerse de cosas que no aportan nada positivo, la casa pierde negatividad, gana espacio y es mucho más fácil de limpiar, que es algo importante. Hay que rodearse de cosas que nos gusten, que nos traigan buenos recuerdos, que nos motiven. Tu casa eres tú, como está tu casa, estás tú. Nuestro hogar es un reflejo de nosotros mismos, nos dice cómo nos encontramos en ese momento, si estamos estancados, rodeados de un montón de cosas que no nos aportan nada y nos impiden ver o tener tiempo para las más importantes, se pierde tanto tiempo buscando las cosas, ordenándolas o quitándoles el polvo… simplifiquemos nuestra vida y quedémonos con lo que verdaderamente merece la pena. Aligerar tu vida hace que te sientas más liberado. Tomar decisiones hace que te sientas más seguro y responsable. Regalar cosas te hace sentir desprendido y más generoso y ordenando tu espacio te sientes más organizado y eficaz. Es una forma de liberar espacio no solo físico, si no también mental, dejar espacio para que entren cosas nuevas, eso no significa tirar cosas que nos recuerden quién somos, eso también es importante tenerlo, los recuerdos son las raíces de quién somos, pero aquello que acumulamos que no nos aporta nada sácalo de tu casa y de tu vida. Una vez que se depuró todo lo que no necesitamos más, se debe seguir la rutina del orden y la limpieza para así mantener un ambiente agradable en nuestro hogar. Un entorno ordenado, limpio y despejado, transmite alegría, paz y equilibrio, sin duda lo más lujoso de tu casa será el espacio, recuerda que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. El Constructor. Así como lo que nos genera un espacio limpio de la casa o el espacio de tu actividad laboral, importante es también, la limpieza del cuerpo desde adentro, desterrando los malos recuerdos, las situaciones anormales que le afectaron: sacar las envidias y rencores, controlar la mente para que no te manipule y vivir el hoy en armonía con los demás, en el medio en que vives y te desenvuelves. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
El reloj extraviado
El reloj extraviado Un anciano se encuentra a un joven quien le pregunta: ¿Se acuerda de mí?, el anciano profesor le dice que no. Entonces el joven le dice que fue su alumno y el profesor le pregunta: ¿Qué estás haciendo, a qué te dedicas? El joven le contesta, bueno, me convertí en profesor. ¡Ah, qué bueno! ¿cómo yo?, le dijo el anciano profesor. Pues, sí, le dice el joven, de hecho, le explica, me convertí en profesor porque usted me inspiró a ser como usted, a lo que el anciano profesor muy curioso, le pregunta al joven ¿qué momento fue el que lo inspiró a ser profesor? Y el joven le cuenta la siguiente historia: Un día, un amigo mío, también estudiante, llegó con un hermoso reloj, nuevo, y decidí que lo quería para mí y lo robé, lo saqué de su bolsillo. Poco después, mi amigo notó el robo y de inmediato se quejó a nuestro profesor, que era usted. Entonces, usted se dirigió a la clase: El reloj de un compañero de ustedes ha sido robado durante la clase de hoy. El que lo robó, por favor que lo devuelva. No lo devolví porque no quería hacerlo. Luego usted, cerró la puerta y nos dijo a todos que nos pusiéramos de pie y que iría uno por uno para buscar en nuestros bolsillos hasta encontrar el reloj. Pero, nos dijo que cerráramos los ojos, porque lo buscaría solamente si todos teníamos los ojos cerrados. Así lo hicimos, y usted fue de bolsillo en bolsillo, y cuando llegó al mío encontró el reloj y lo tomó. Usted continuó buscando los bolsillos de todos, y cuando terminó, dijo “Abran los ojos. ya tenemos el reloj”. Usted no me dijo nada, y nunca mencionó el episodio. Tampoco dijo nunca quién fue el que había robado el reloj. Ese día, usted salvó mi dignidad para siempre. Fue el día más vergonzoso de mi vida. Pero también fue el día que mi dignidad se salvó de no convertirme en ladrón, mala persona, etc. Usted nunca me dijo nada, y aunque no me regañó ni me llamó la atención para darme una lección moral, yo recibí el mensaje claramente y gracias a usted entendí que esto es lo que debe hacer un verdadero educador. ¿Se acuerda de ese episodio, profesor? y el profesor responde: “Yo recuerdo la situación, el reloj robado, que busqué en todos, pero no te recordaba, porque yo también cerré los ojos mientras buscaba”. Esto es la esencia de la docencia: “Si para corregir necesitas humillar; no sabes enseñar”. Esta es una excelente reflexión en relación al comportamiento humano, del cómo debieran tomarse ciertos hechos para que no dañen y si puedan servir para edificar y no destruir personas, es como otras que aquí publicamos, llegan a nosotros por los actuales o diversos medios y lástima que casi todas carecen del autor y siempre espero que alguien lo sepa y nos lo diga para no poner “autor desconocido o anónimos”, lo que sí podemos decir que muchos medios lo han publicado o personas que lo han compartido, como ejemplo Daniel Antonio Madrigal Sojom, Abogado y Periodista, lo compartió en “La Voz de Goicochea”, compartiéndolo como un ejemplo de educar. ¡Suscríbete a nuestro newsletter! Recibe en tu correo las últimas noticias del sector de la construcción, medio ambiente, energías sustentables, arquitectura, turismo y más. Encuentra y lee nuestra revista digital de este mes aquí.
